Afianzan las tradiciones comunitarias para enriquecer la oferta turística de Yucatán
_El evento “Cenote Siete Bocas: arte, agua y tradición” reunió expresiones culturales, gastronómicas y ancestrales de la comunidad, durante el tradicional Baño de San Juan._
Las tradiciones vivas de las comunidades yucatecas son parte esencial del turismo cultural y comunitario que distingue a Yucatán, al ofrecer experiencias auténticas vinculadas con la identidad, la memoria colectiva y el patrimonio local, destacó la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur).
Como muestra de ello, el Ayuntamiento de Tizimín realizó el evento “Cenote Siete Bocas: arte, agua y tradición”, una jornada que reunió saberes ancestrales, arte popular, gastronomía y tradiciones vivas de la comisaría de Sucopo.
La actividad se realizó durante el tradicional Baño de San Juan, celebración que forma parte del patrimonio cultural de la región y que año con año congrega a habitantes y visitantes en una ceremonia que preserva la identidad comunitaria y la memoria colectiva.
Previo al inicio de las actividades, autoridades estatales, municipales y comunitarias realizaron el corte inaugural de listón, encabezadas por el secretario de Fomento Turístico, Darío Flota Ocampo, en representación del Gobernador Joaquín Díaz Mena; el presidente municipal de Tizimín, Adrián Quiroz Osorio; el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Wilmer Manuel Monforte Marfil; y autoridades comunitarias.
Como parte de la muestra cultural, se instalaron espacios dedicados a la venta de artesanías, productos del campo, gastronomía tradicional, medicina ancestral y exhibiciones sobre el trabajo de las parteras de la comunidad, lo que permitió a las y los visitantes conocer de cerca prácticas y conocimientos que forman parte de la vida cotidiana de Sucopo.
Flota Ocampo destacó que las comunidades yucatecas representan la esencia del turismo cultural y comunitario, ya que conservan tradiciones auténticas que continúan transmitiéndose de generación en generación. Señaló que celebraciones como el Baño de San Juan permiten compartir con orgullo la riqueza cultural de Yucatán y contribuyen a la cohesión social de las localidades.
La festividad incluyó la tradicional procesión de la imagen de San Juan Bautista desde la iglesia de la comunidad hasta el cenote Siete Bocas, donde se realizó una ofrenda floral. Como marca la costumbre, niñas de la comunidad lanzaron flores y hojas en las aguas del cenote para solicitar bendiciones y prosperidad para el pueblo.
Posteriormente, se llevaron a cabo los emblemáticos clavados en cumplimiento de promesas y como expresión de fe y agradecimiento. Antes de iniciar esta actividad, el profesor Mario Armando Cupul Rosado ofreció un recuento histórico sobre el origen y significado de esta tradición, retomada por iniciativa de la propia comunidad.
Durante la ceremonia se entregaron reconocimientos especiales al participante más longevo y al más novel: Ariel Guerrero Arjona, de 66 años, impulsor de esta tradición desde hace 15 años y quien además fue el primero en lanzarse al cenote, como lo ha hecho desde que se recuperó esta costumbre; y Melquiades Barrera, de 12 años.
Más de 15 jóvenes de la comunidad participaron posteriormente en los clavados, con el acompañamiento del personal de Protección Civil Municipal para garantizar la seguridad de la actividad.
La jornada concluyó con un convivio comunitario acompañado de comida tradicional, música y diversas expresiones artísticas, en una celebración que mostró cómo las tradiciones locales pueden convertirse en experiencias turísticas auténticas, nacidas desde las propias comunidades y vinculadas con la identidad cultural de Yucatán.
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